Somos la Iglesia Nacional Presbiteriana "Gethsemaní", una comunidad renovada por el Espíritu Santo y formada por creyentes que desean servir a Dios y a la comunidad que nos rodea. Esta Iglesia es un huerto de descanso, paz y consolación para ti y todo aquel que lo necesite.

8. LIBRE PARA VIVIR

Mateo 5:3-12

UN RESUMEN DE LA RECUPERACIÓN: LAS BIENAVENTURANZAS

Hace Dos mil años subió ha un monte y se sentó y predicó el más grande sermón que hubo

predicado. Fue llamado el Sermón del Monte. Él comenzó ese famoso sermón nunca antes dicho, diciendo, “Quiero darles ocho pasos para la felicidad, ocho principios que traerán felicidad a sus vidas.” Hoy, a esos ocho principios les llamamos las Bienaventuranzas.

Hemos estado en una serie por ocho semanas que he llamado “Viviendo en Libertad” – venciendo sus heridas, hábitos y rechazos que han producido dolor a tu vida. Algunos quizá descubrieron la similitud entre los pasos para la libertad y las bienaventuranzas. De hecho, las Bienaventuranzas que Jesús dio hace 2000 años son simplemente un resumen de los pasos hacia la libertad y al cerrar esta serie deseo que vean lo que ha sido la base Bíblica para todo lo que he estado compartiendo en las últimas 8 semanas.

Mateo 5:3 “Felices los que conocen que son espiritualmente pobres.” Ese es el Paso UnoReconozco que no soy Dios, que soy incapaz de controlar mi tendencia a hacer lo malo y que mi vida es inmanejable. Felices los que conocen que son espiritualmente pobres que conocen que no tienen el poder para hacer los cambios que Dios desea hacer en sus vidas.

Mateo 5: 4 “Felices los que lloran porque ellos serán consolados”. No tienes el poder para cambiar pero no te preocupes por eso, Dios te va a consolar. Él te dará el poder. Paso DosSinceramente creo que Dios existe, que le importo y que Él tiene el poder par ayudarme en mi recuperación.

Mateo 5:5 “Felices los mansos.” Mansedumbre significa bajo control; no quiere decir ser débil. Significa fortaleza bajo control. Es fuerza bajo control. Paso TresConscientemente decido entregar toda mi vida y voluntad al cuidado y control de Cristo. De eso se trata la mansedumbre. Si das ese paso eres manso.

Mateo 5:8 “Felices los de corazón puro.” Paso CuatroAbiertamente examino y confieso mis faltas a mí mismo, a Dios, y a otra persona en quien confío. Para tener una conciencia limpia, para tener un corazón puro debo quitar la basura.

Mateo 5:6 “Felices aquellos cuyo deseo es hacer lo que Dios requiere.” Eso significa el Paso Cinco - Voluntariamente me someto a todo cambio que Dios desee hacer en mi vida y humildemente le pido que remueva mis defectos de carácter.

Luego vemos dos versículos en las Bienaventuranzas que se refieren a relaciones:

Mateo 5:7, 9 “Felices los misericordiosos” – a la gente que me ha dañado y “Felices los pacificadores” – a la gente que he dañado. El Paso Seis - Evalúo todas mis relaciones, ofrezco perdón a los que me han dañado y hago enmiendas por el daño que he ocasionado a otros, excepto cuando al hacerlo les dañaría a ellos y a otros.

La semana pasado vimos el paso de Mantenimiento, lo que te mantiene en estos otros pasos. Hago eso Reservando un tiempo a diario con Dios para auto evaluación, lectura y meditación de la Biblia y oración para conocer a Dios y Su voluntad para mi vida y obtener el poder para realizarla.

Esta semana al concluir esta serie, deseo que veamos el último paso que significa Ceder, Entregar. Entrego mi vida a Dios para ser usada a llevar las Buenas Nuevas a otros tanto con mi ejemplo como con mis palabras. Dios desea usar tus experiencias para ayudar a otras personas. Él desea usarle. Él desea reciclar el dolor en tu vida para el beneficio de otras personas. Usualmente pensamos que Dios solamente usa gente realmente dotada y talentosa. Pero eso no es verdad. Dios usa gente ordinaria. Usualmente pensamos, “Dios usa mi fuerza.” Pero Dios dice: “No, no quiero usar tu fuerza; quiero usar tu debilidad.” Porque las personas no son ayudadas por su fuerza; son ayudadas cuando son honestos con respecto a sus debilidades. Cuando compartes tus debilidades, los demás dicen: “Me identifico con eso.” Al compartir de tus heridas, hábitos, y sufrimientos de las cosas de las cuales te estás recuperando, Dios desea usarte y de eso se trata el Paso 8. Entrego mi vida para ser usada para llevar las Buenas Nuevas a otros. Cuando entiendes eso, que Dios usa tu debilidad y dolor, la vida toma un nuevo significado. Pero cuando comienzas a practicar este paso, entonces tienes una recuperación genuina. La prueba de la recuperación es cuando comienzas a enfocarte fuera de ti mismo. Eso significa que realmente te has recuperado. Deja de ser tan auto absorbente – mis necesidades, mis heridas, mis problemas y comienza a decir: “¿Cómo puedo ayudar a otras personas?” La prueba de libertad es que tú deseas ayudar a otros, no solamente permanecer enfocado en lo que te sucede.

Al concluir esto, deseo hacer dos cosas: Primero, hablar acerca de ¿Por qué ha permitido Dios mi dolor? Y Dos, ¿Cómo puedo usar mi dolor para ayudar a otros?

I. ¿POR QUÉ HA PERMITIDO DIOS MI DOLOR?

1. ÉL USA EL DOLOR PARA ATRAER NUESTRA ATENCIÓN.

Dios emplea el dolor para atraer nuestra atención. El dolor es una luz de advertencia, una alarma, un timbre. Dice: “Es tiempo, algo está mal.” El dolor no es tu problema. Tu depresión, tu ansiedad, tu temor no es realmente tu problema. Es una luz de advertencia que dice que hay algo más que es tu problema. Es simplemente un síntoma de tu problema. El dolor solamente dice que algo está drásticamente mal en mi vida. Proverbios 20:30 “Algunas veces sucede una situación dolorosa para hacernos cambiar nuestros caminos.” No cambiamos cuando vemos la luz pero si cuando sentimos el calor. Algunas veces tiene que ser el dolor el que nos lleve adelante. 2 Corintios 7:9, Pablo dice “Me alegro no porque les dañe sino porque el dolor les lleva a Dios.” Dios usa los problemas y usa el dolor para atraer nuestra atención.

2. DIOS USA EL DOLOR PARA ENSEÑARME A DEPENDER DE ÉL.

El ejemplo de Pablo 2 Corintios 1:8-10 (LB) “Estábamos sorprendidos y conmovidos... y vimos que tan incapaces éramos para ayudarnos a nosotros mismos; pero eso fue bueno, porque entonces pusimos todo en las manos de Dios quien podía salvarnos... y El nos ayudó!” Cuando has perdido todo, y todo se desmorona, no sabes que Dios es todo lo que necesitas hasta que te das cuenta que Él es todo lo que tienes. Y Él es todo lo que necesito. Y si nunca has tenido un problema nunca sabrás que Dios puede resolver problemas. Dios permite que el dolor te enseñe a depender de Él. Salmos 119:71 “Fue lo mejor que pudo haberme sucedido ya que me enseñó a poner atención a tus mandatos.” La verdad es que algunas cosas solamente las aprendemos por medio del dolor. Es el único camino por el que las aprendemos.

3. DIOS PERMITE QUE EL DOLOR ME DÉ UN MINISTERIO PARA OTROS.

Dios permite el dolor en mi vida para darme un ministerio para otros. Me hace humilde, simpático, sensitivo a las necesidades de otros. De esto se trata el Paso 8. Entrego mi vida a Dios para ayudar a otros. La verdad es que el dolor te prepara para servir. 2 Corintios 1:4 “¿Por qué hace Dios esto? Para que cuando otros estén en problemas necesitando nuestra condolencia y ánimo podamos brindarles al misma ayuda y consuelo que Dios nos ha dado.” Todos necesitan libertad de algún tipo: libertad mental, libertad física, libertad espiritual, libertad social, libertad relacional. Todos tenemos heridas, hábitos, rechazos. Nadie es perfecto. ¿Quién puede ayudar de mejor manera a un alcohólico que alguien que ha luchado con el alcoholismo? ¿Quién puede ayudar de mejor manera a alguien que está tratando con el dolor del abuso que alguien que fue abusado? ¿Quién puede ayudar de mejor manera a alguien que ha perdido su trabajo y ha caído en bancarrota que alguien que haya perdido su trabajo cayó en bancarrota? ¿Quién puede ayudar de mejor manera a unos padres que tienen un hijo adolescente, quien está involucrado profundamente en una relación sentimental, que una pareja que tenga un hijo que haya pasado por la misma situación? Dios quiere usar y reciclar el dolor en tu vida para ayudar a otros, pero tienes que ser abierto a eso y honesto. Si guardas esa herida para ti mismo, la estás desperdiciando.

Hay una bella historia en la Biblia, en Génesis, la historia de José. Él fue tan maltratado. La gente cometió cosas terribles contra este muchacho. Él era un buen muchacho. No merecía el dolor en su vida. Un día sus once hermanos decidieron deshacerse de él y lo vendieron como esclavo. Y luego regresaron a su casa y le dijeron a su padre que él había sido devorado por un león. Eso es a lo que llamo una familia disfuncional. Fue vendido como esclavo y fue llevado de Israel a Egipto a toda una nación extranjera. Trabaja en ese lugar, guardando su vida pura y la esposa de su amo trata de seducirle y él dice, “No, eso no sería correcto.” Así que él fue acusado falsamente de violación y fue enviado a prisión. Toda la vida de este muchacho es cuesta abajo. Pero Dios conocía exactamente lo que Él estaba haciendo, poniéndole en una posición que lo llevó a una segunda posición en comando en Egipto y Dios lo usó no solamente para salvar una sino dos naciones de la destrucción y la hambruna. Más tarde sus hermanos llegaron a él para obtener alimento esperando que les cortaran las cabezas y él dice en Génesis 50:20 “Ellos tenían la intención de dañarme, pero Dios lo cambió para bien.” Dios es mucho más grande que esas personas que te dañan. No importa lo que otras personas te hayan hecho Dios puede cambiarlo y usarlo para bien. Dios nunca desperdicia una herida. Pero tú puedes desperdiciarla si no aprendes de eso y no la compartes con otros.

II. ¿CÓMO USO MI DOLOR PARA AYUDAR A OTROS?

De esto se trata el Paso 8 en el Viviendo en Libertad. 1 Pedro 3:15 es la base para el Paso 8 “Siempre estén listos para dar una respuesta a todo el que les pida razón por la esperanza que tienen. Pero háganlo con amabilidad y respeto.” Necesitas estar preparado para dar una respuesta a, “¿Cómo lo hizo en tu vida? ¿Cómo te recuperaste? ¿Cómo te estás recuperando?”

Necesitas hacer una lista de todas las experiencias que has tenido en la vida, buenas y malas. Luego pregúntate, “¿Qué aprendí de esa experiencia? ¿Cómo me ayudó Dios a pasar ese tiempo difícil?” dile a Dios: “¿Cómo me ayudaste durante ese tiempo difícil?” Luego escribe esa historia en papel. ¿Por qué? Los pensamientos de se desenredan cuando pasan a través de los labios y los dedos. Escríbelos. Luego pregúntate a ti mismo: “¿Quién se podría beneficiar más al escuchar mi testimonio?” La respuesta es: las personas que están pasado en este momento lo que ya has experimentado, personas que están un poco atrás de ti en el proceso. Y le dices a Dios: “Estoy disponible.” Entonces prepárate. Porque si estás listo a compartir las buenas nuevas de Dios acerca de cómo Dios ha trabajado en tu vida, Dios lo va a usar. Hay personas que necesitan escuchar su historia por todo este mundo, quienes están atravesando lo que has experimentado.

Algunas veces Dios quiere que tomes la iniciativa. Esto es llamado intervención. Gálatas 6:1-2 “Si alguien es vencido por algún pecado, humildemente ayúdenle a volver al camino correcto, recordando que la próxima vez puede que sean ustedes quienes estén en el camino incorrecto. Compartan los problemas y las dificultades unos con otros y así obedecen el mandamiento del Señor.” Ve que esto es un mandato. Dios no dice: “Es una buena idea si lo comparten.” Él dice: “Hazlo.” Si eres un creyente debes compartir los problemas y dificultades con otras personas. Ese es un mandato. Si no lo estás haciendo, no estás obedeciendo a Dios.

Tres sugerencias al compartir tu testimonio porque tienes una historia que contar:

1. Se Humilde. Todos estamos en el mismo bote. Todos somos compañeros de luchas. No estás diciendo: “Todo está bajo control,” porque no es así. Estás tratando de tener todo en orden. Estás en el camino a la libertad. Y al estar tratando de tener todo en orden, se humilde y di:, “Todos estamos juntos en esto; esto es lo que me pasó a mí.”

2. Se Real. Se honesto con respecto a tus heridas y fallas. Estamos comprometidos a mantener esa atmósfera de aceptación en esta iglesia. Tu ayudas a otros siendo honesto con respecto a tus heridas. Eso les ayuda abrirse. Otro aspecto asombroso es que cuando compartes tu historia, esto le da esperanza a ellos y sanidad a ti. Cada vez que compartes tu historia con alguien, te haces un poco más fuerte. Eres sanado un poco más. Comienzas a crecer.

3. No des un sermón. Solamente comparte tu historia. Dios desea que seas un testigo no un abogado defensor. No discutas con nadie con respecto al cielo. No obligues a nadie a ir al cielo. Solamente comparte.

Deseo desafiarle a dar estos pasos de acción:

1) Compromete tu vida a Jesucristo, hazlo hoy. ¿Qué estás esperando? La tragedia más grande sería que fueras por todo el camino a través de esta serie, escuchar esas grandes verdades, y la esperanza que ellos traen, y no hacer nada al respecto, como cruzar la línea, entregar tu vida a Cristo. Si no lo has hecho, hazlo hoy.

2) Comprométete con la iglesia para apoyar. La asistencia no es suficiente para la libertad. Requiere compromiso y requiere relacionarse con otros.

3) Comparte tu testimonio a otros. Para compartir las buenas nuevas de cómo Dios puede hacer la diferencia en la vida de alguien. El mundo está lleno de personas que necesitan tu testimonio y si no la cuentas, ¿dónde la van a escuchar? Tu eres la única Biblia que algunas personas van a poder leer. Podrán ser alcanzados por tu historia, con la que ellos se pueden identificar. Dios desea usarte. Ese es la Gran Comisión. Es parte de tu trabajo, si clamas ser un creyente debes compartir las buenas nuevas con otros y hay personas que necesitan escuchar tu historia. No tienes que ser un genio bíblico. Solamente di: “Esto es lo que me pasó a mí.” Hechos 20:24 “La vida no vale nada al menos que la use para hacer la tarea que se me ha asignado por el Señor Jesús.” La tarea de contarles a otros las buenas nuevas con respecto al poderoso amor y la bondad de Dios. No hay mayor logro en la vida que ayudar a que alguien encuentre seguridad en Dios. Porque cuando haces eso has hecho un amigo para la eternidad. Te desafío a dar este paso 8: Entrego mi vida para ser usada por Dios para llevar las buenas nuevas a otras personas, con mi ejemplo y con mis palabras.

Fuente: Pr Alberto Arenas

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