Somos la Iglesia Nacional Presbiteriana "Gethsemaní", una comunidad renovada por el Espíritu Santo y formada por creyentes que desean servir a Dios y a la comunidad que nos rodea. Esta Iglesia es un huerto de descanso, paz y consolación para ti y todo aquel que lo necesite.

EL DIEZMO: ¿OPCIÓN O RESPUESTA?

La cuestión del diezmo es algo que no a todos les agrada escuchar, porque lo primero que pasa por nuestra mente es: “ya van a empezar a pedirme dinero”. Con justa razón lo dicen algunos porque han vivido experiencias en el pasado o en otra iglesia o se han enterado de testimonios de líderes que son muy hábiles para manipular a las personas y sacarles lo más que se pueda en dinero.

Es una penosa realidad, actualmente existen personas que trafican con los bolsillos de los miembros de las iglesias, son mercenarios de la fe, porque a partir de algún discurso mareador, te hacen obligan moralmente a diezmar. La principal razón del porqué hay tantos líderes que saquean con los diezmos de las personas es porque la cantidad de ingreso por concepto de diezmos es lo que le corresponde como sueldo a ese líder espiritual. En muchas iglesias no presbiterianas, los pastores viven del diezmo.

Sin embargo, no todos los caso son los mismos, hay pastores donde la mayoría de sus miembros de la iglesia, son obreros, albañiles, trabajadoras domésticas, amas de casa, desempleados, etc. Así que los diezmos que pueda recibir de la iglesia, es realmente poco, esos pastores viven muy modestamente. Pero también hay de los que sus miembros de la iglesia que pastorea son profesionistas, empresarios, funcionarios públicos, dueños de bodegas, tiendas, etc. Imagínate cuánto recibe de diezmos, conozco casos donde los pastores que reciben diezmos de este tipo de personas ganan más de $150,000.00. Viven con lujos desmedidos, y por consecuencia, sólo se enfocan a las personas que tienen dinero, como decimos popularmente: “ahí está el pan”.

En nuestro sistema presbiteriano es muy diferente al de otras experiencias religiosas, el pastor de las iglesias presbiterianas tienen un llamamiento por cinco años, el llamamiento es una invitación formal de una iglesia hacia el pastor, donde se compromete a velar por la vida e intereses espirituales y materiales del pastor durante el tiempo que dure el llamamiento. Dentro de ese compromiso, se contempla una ofrenda o un sueldo asignado al pastor, por la cantidad que el Consistorio (representante de la iglesia) haya acordado con el pastor. El sueldo del pastor no son los diezmo, el sueldo sale de todos los ingresos de la iglesia. De los ingresos de cada domingo durante los cultos, los representantes de la iglesia (Ancianos y Diáconos) realizan todos los pagos que genera el Templo como luz, agua, teléfono, impuestos, mantenimiento, materiales, sueldos y otros gastos que se generen; en un futuro no muy lejano, tendremos que impulsar las misiones, el sostener a ministros que abran nueva obra. Todo esto está bien organizado y autorizado por los representantes, además, contamos con un tesorero que nos informa a detalle, de todo lo que entra y de todo lo que sale.

Te doy esta explicación porque el tema del diezmo no es para sacarte dinero o que mantengas al pastor de la iglesia. Lo que voy a hablar el día de hoy, tiene que ver con lo manera en que respondes a las bendiciones que Dios te da todos los días, porque lo primero que debes reconocer ante todo, que Dios ha bendecido tu vida y jamás lo ha dejado de hacer. Es cierto, que todos pasamos “malas rachas”, pero la vida no consiste sólo en dinero o bienes materiales. El Señor te ha bendecido de muchas maneras: te da la oportunidad de amanecer cada mañana, te protege tu entrada y tu salida, te devuelve la salud, guía tu vida, cuida tu vida espiritual, protege tu integridad, protege a tu familia, etc. Observa este texto, 'Pues el SEÑOR tu Dios te ha bendecido en todo lo que has hecho; El ha conocido tu peregrinar… el SEÑOR tu Dios ha estado contigo; nada te ha faltado. Deuteronomio 2:7.

De esto se trata el Diezmo, de una respuesta a Dios. Diezmo no sólo significa apartar el 10% de nuestros ingresos para ofrecerlo a Dios, La palabra Diezmo nace de la palabra hebrea "maaser" o "maasrah", que traduce Diezmo, o una décima parte. En el Griego la palabra que designa esta "décima parte" es "apodekatoo" y tanto en el Hebreo como en el Griego, estos términos significan el "pago o dádiva de una décima parte o porción." El Diezmo es la respuesta del creyente hacia el pacto de gracia. El Diezmo es una ley espiritual y no una ley religiosa como los judíos la cumplen hasta hoy. Es algo que Dios puso en nuestro corazón, esa ley espiritual, se le conoce como Gracia y es tan efectiva como lo son las leyes naturales, pero no es una ley que se impone, sino que se cumple en nuestras vidas, como la ley de la gravedad, no está impuesta a nadie, sólo se cumple por sí misma.

Damos el diezmo no por obligación o mandato religioso o por costumbre, sino en respuesta a las bendiciones de Dios, pero si tú respondes en obediencia al diezmo, él te bendecirá aún mayormente porque es una ley espiritual, es decir, la gracia de Dios que se cumple por naturaleza y no por imposición. Y sucederá que si obedeces diligentemente al SEÑOR tu Dios, cuidando de cumplir todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el SEÑOR tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra. Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al SEÑOR tu Dios: Bendito serás en la ciudad, y bendito serás en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa. Bendito serás cuando entres, y bendito serás cuando salgas. Deuteronomio 28:1-6.

Este pasaje del A.T. nos da la pauta para entender el porqué el diezmo es una respuesta a las bendiciones de Dios. He conocido muchas personas que dicen que el diezmo no es obligatorio, que es opcional. En ese sentido, tienen razón, a nadie se le puede obligar en su conciencia el diezmar, porque no es una ley religiosa o ceremonial como la practicaban los judíos. Pero tampoco lo puedes considerar como una opción; porque lo optativo deja lugar al libre albedrío. Los cristianos no creeremos en el libre albedrío porque ese se acabó cuando nuestros primeros padres pecaron, desde entonces, la humanidad está sujeta a la naturaleza de pecado. Cuando eres tocado por el Espíritu Santo, él hace que te vuelvas a Dios, que creas en él, que confíes en él. El Espíritu Santo es el que hace la obra de salvación en tu vida, no es tu decisión, no es tu libre albedrío, tú estás ahorita en la casa de Dios no por tu voluntad, sino por la obra del Espíritu Santo, en respuesta a lo que Dios ya hizo en tu vida; tu oras a Dios, en respuesta a su Gracia; tu cantas y alabas a Jesucristo en respuesta de la obra del Espíritu Santo en tu vida.

Por eso, el diezmar no es una opción, no es parte de tu libre albedrío (porque no lo tienes), no es tu decisión si lo das o no lo das; el diezmo es una respuesta a la obra del Espíritu Santo, si Dios ha obrado en tu vida de muchas formas o maneras, tu respuesta a la gracia de Dios es por medio del diezmo Existen tres cosas fundamentales por las cuales el diezmo es una respuesta y no una opción.

El Diezmo es una respuesta a:

  1. A la adoración a Dios.

En otros espacios o en otras ocasiones he afirmado que existen por lo menos dos manaras muy grandes de adorar. La primera y la más fundamental, es adorar a Dios con nuestros actos, con nuestra manera de vivir. Tu vida diaria, debe ser un olor grato a Dios, tu manera de vivir, de pensar, de hablar debe ser adoración al Padre; por eso el salmista dice que “todo lo que respira, alabe al Señor”. Otra de las formas como adoras a Dios, es lo que hacemos en el culto. Cuando leemos la Palabra de Dios y se predica o se enseña, es una forma de adorar a Dios; cuando tú oras al Señor, le estás adorando; cuando cantas o alabas, es otra forma hermosa de adorar a Dios; qué mas haces en el culto, que pueda ser motivo de adoración al Señor, pues todo. Todo lo que hagas dentro del culto es adoración a Dios. El ofrendar el diezmo cumple las dos maneras de adoración, porque es adorar a Dios cuando depositas tu diezmo en el culto dominical, las ofrendas es una respuesta en adoración a Dios, porque estás regresando lo que a Dios le pertenece, por eso es adoración. Observa este texto de la Biblia, Entonces celebrarás en honor del SEÑOR tu Dios la fiesta solemne de las Semanas, en la que presentarás ofrendas voluntarias en proporción a las bendiciones que el SEÑOR tu Dios te haya dado. Deuteronomio 16:10.

La siguiente manera de adorar a Dios por las ofrendas, es con tu vida misma, cuando tú depositas tu ofrenda a Dios, estás depositando tu vida a Dios, porque le pertenece a él. Tú vida misma debe representar una ofrenda de olor grato a Dios. El diezmo no representa un 10% de tu vida, representa tu vida misma, es parte de tu vida, es respuesta de adoración.

  1. Bendiciones futuras.

El texto de Deuteronomio 28:1-6 nos habla de que seremos benditos, “serás bendito en la ciudad, en el campo, el fruto de tu vientre, tus cosechas, tu ganado, tu canasta, tu mesa, tu hogar, tu caminar”. Es obvio que no vives en el campo, pero si es claro que se está refiriendo a todos los bienes que poseemos, pocos o muchos, se refiere a todos los beneficios o aspectos que nos causa alegría y satisfacción por ejemplo, que un matrimonio sea bendecido con un hijo esperado, es un gran motivo de alegría. Si tú respondes con el diezmo al Señor, él seguirá bendiciendo tu vida, y no es que aquí Dios te está condicionando, es decir, que si no diezmas, no recibirás nada de él. Aunque no diezmes, Dios seguirá bendiciendo tu vida, porque él lo prometió en su Palabra, por eso, el diezmo es una respuesta a esas bendiciones prometidas, Porque el que es bendecido en la tierra, será bendecido por el Dios de la verdad; y el que jura en la tierra, jurará por el Dios de la verdad; porque han sido olvidadas las angustias primeras, y porque están ocultas a mis ojos. Isaías 65:16.

Observa dos cosas en el texto, primero dice que él te bendecirá porque es un Dios de la verdad, es decir, que cumple sus promesas. Observa lo segundo, tus angustias por falta de dinero, serán olvidadas, ya no te acordarás de ellas, porque ya debes confiar en tus ingresos, sino en el Dios de la verdad, el Dios que cumple sus promesas; si él ha prometido bendecirte, ya no debes preocuparte por tus finanzas, ni angustiarte por tu falta de liquidez. Si tú diezmas en respuesta a las bendiciones de Dios, en tu casa nunca faltará nada, no habrá angustias, porque debes de creer en las promesas de Dios, mira otro versículo, Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10.

Por eso, el diezmo es respuesta a las bendiciones futuras, porque por fe, declaramos que Dios bendecirá, des o no des diezmo, porque el derramamiento de bendiciones materiales no depende de tu diezmo, sino que es promesa del Dios de verdad, el cumple sus promesas, lo único que tienes que hacer es diezmar en respuesta a esas bendiciones ya dadas de ante mano.

  1. Enfocarte en lo espiritual y no en lo material.

También he conocido a personas que se justifican para no dar su diezmo, cuando dicen: “gano muy poco, no me alcanza para dar diezmo”, o también: “tengo muchos compromisos que cubrir, no me alcanzaría, o doy diezmo o pago colegiaturas”. La única gran verdad es que estos comentarios no sólo refleja la falta de fe, sino que refleja, personas que se enfocan en lo material y no en las promesas de Dios.

Cuando comencé hablando del concepto del diezmo, dije que literalmente significa la décima parte. Todo lo que tienes en tus manos en realidad no es tuyo, todo le pertenece a Dios, tu familia, tus bienes, tu trabajo, tus ingresos, tus deudas, tus compromisos, todo es de él. De todo lo que está en tus manos, Dios te pide el 10% y te deja el 90% para que resuelvas tus compromisos y disfrutes de lo demás. Te voy a dar un tip que funciona, en el momento de recibir tus ingresos, te recomiendo que primero apartes tu diezmo, y luego, reparte el resto para todo lo demás. Te aseguro que si haces esto, nada te faltará, Dios abrirá las ventanas de los cielos.

En cambio, si te enfocas en lo material, antes que lo espiritual, tu vida se reducirá en lo que posees. Las personas que siempre viven de lo que poseen, no tienen la capacidad de diezmar, porque siempre busca en cómo tener más y cómo satisfacer su ansiedad de tener. El hombre fiel recibirá muchas bendiciones; el que tiene prisa por enriquecerse no quedará impune. Proverbios 28:20.

Dios no tienen la intención de que te quedes pobre por dar el diezmo, ni que sea una carga, por eso afirmamos que no es una opción, sino una respuesta de fe, de amor, lo que esté en tu corazón, tu respondes de acuerdo a la gratitud de tu corazón y de acuerdo a lo que el Señor te haya bendecido, como lo dice la Biblia Cada uno llevará ofrendas, según lo haya bendecido el Señor tu Dios. Deuteronomio 16:17. Es como el dueño de Samsung que empezó dando su diezmo cuando su empresa era un changarro que nadie conocía, ahora él aporta el 60% de sus ganancias a las misiones mundiales, lo que está en tu corazón es la respuesta que debes ofrendar.

Pastor Alberto Arenas Mondragón

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