Somos la Iglesia Nacional Presbiteriana "Gethsemaní", una comunidad renovada por el Espíritu Santo y formada por creyentes que desean servir a Dios y a la comunidad que nos rodea. Esta Iglesia es un huerto de descanso, paz y consolación para ti y todo aquel que lo necesite.

El Líder y el Trabajo en Equipo

Antes de iniciar para quienes no me conocen, soy Roberto Castillo, mi esposa Yolanda Rodríguez, mis dos hijos David y Pablo. Fui ordenado como anciano de iglesia desde al año 1998 en la iglesia Lluvias de Gracia, estuve en funciones hasta mayo de 2009, fecha en la que iniciamos mi esposa y yo la preparación para ser consejeros bíblicos, actualmente seguimos preparándonos. Llegamos a esta iglesia Getsemaní desde el mes de octubre de 2009 en manera irregular pero desde diciembre nos congregamos en los cultos de las 9:00, nos han dado recibido muy bien en esta comunidad de fe, ya estamos integrados en los ministerios y estaremos sirviendo en la medida de nuestras posibilidades.

El día de hoy voy hablar con la ayuda de Dios acerca de: El líder y el Trabajo en Equipo, lo voy a dividir en tres partes. No hay un solo pasaje como base porque la palabra habla en toda ella del trabajo en equipo, confío en que Dios a través de su Espíritu hablará en manera personal en aquello que debemos cambiar.

I ¿Qué es un equipo y para qué sirve?

El principio lo vamos a tomar del libro de Génesis 1:26-30 cuando Dios creó al hombre y la mujer, les dio instrucciones así como funciones muy específicas, algunas de ellas son, dominio sobre todos los animales creados (cielo, mar y tierra), la bendición de tener plantas, flores y frutos que dan semilla para subsistir y tener de que vivir al trabajar fuera del ocio, les dio la instrucción de ser fructíferos (crezcan y desarrollen sus dones, administren lo que tienen y hágalos prosperar), les dijo que se multiplicaran (que tuvieran hijos pero que también transmitieran estas instrucciones a su descendencia). Ambos tenían que trabajar, ambos tenían que ayudarse porque así fue la voluntad de Dios. El propósito era obedecer a Dios y como consecuencia la satisfacción de sus necesidades espirituales y físicas.

Entonces el trabajo en equipo está desde el inicio, lo formaban Adán y Eva.

· El primer objetivo es Depender del Consejo de Dios

· El segundo objetivo es Obedecer el Consejo de Dios

· El tercer objetivo es Glorificar a Dios.

En el nuevo testamento también está la misma enseñanza en Romanos 12:3-5 y 1ª Corintios 12:12-31, el apóstol Pablo habla del trabajo en equipo a través del cuerpo humano, voy a destacar algunos aspectos de suma importancia aunque hay más:

· Un solo cuerpo muchos miembros y cada miembro con su función.

· Ninguno miembro es superior o inferior, todos son iguales.

· Cada miembro unido al cuerpo de acuerdo al don que Dios la ha concedido.

· El cuerpo para funcionar debe hacerlo en unidad.

· El cuerpo para trabajar debe hacerlo en armonía.

· El objetivo del cuerpo es glorificar a Dios por cada miembro y como cuerpo.

Conceptualizando este pasaje a nuestro entorno, en dónde el cuerpo es la iglesia Getsemaní, los miembros del cuerpo somos cada uno de nosotros, entonces para poder trabajar como equipo como un solo cuerpo tenemos que:

  1. Depender del Consejo de Dios, en la Palabra se encuentra todo lo necesario para nuestro diario vivir y el objetivo es Conformarnos a Su Imagen.
  2. Obedecer el Consejo de Dios, esto nos permite dar el fruto del Espírito Santo en todo lugar y tiempo, el objetivo es Hacer Su Voluntad.
  3. Glorificar a Dios, cada uno de nosotros en lo particular para que como consecuencia podamos hacerlo como cuerpo, el objetivo es Extender el Reino.

II ¿Cuáles son los requisitos del equipo?

1. COMUNICACIÓN. No dejo de pensar como ingeniero y personalmente creo que nuestra salud (integral) depende de nuestra relación con Dios, esto es, mientras más comunicación (relación) tengo con Dios más vivo conforme a su voluntad, más reflejo al mundo que soy hijo de Dios y eso hace que esté satisfecho cualquiera que sea mi condición Romanos 8:28. Pero es increíble que teniendo 5 sentidos para comunicarnos no los usemos y tengamos tantos problemas por falta de comunicación. Esto es lo que debemos considerar cada uno de nosotros para tener buenas relaciones con todos, usar la comunicación.

Lo mismo sucede con el equipo, la salud del equipo depende de la comunicación (relación) entre los miembros, estas relaciones deben caracterizarse por honestidad y apertura. Para ello es importante que el equipo este unido (entrelazado, pegado, en un mismo sentir y espíritu). Si hubiera diferencias, estas deben hablarse abiertamente, con honestidad no llevarlas al plano personal porque el propósito es trabajar para la gloria de Dios. Recomendable no guardar silencio porque surge el rencor y aun peor el odio.

El arte más fino de la comunicación no es aprender cómo explicar tus pensamientos. Si no aprender cómo sacar los pensamientos de otros.

Proverbios 18:2 y 13.

2. CONFIANZA. Para poder explicar qué es la confianza voy a tomar el ejemplo de Adán y Eva cuando desobedecieron (pecaron) Génesis 3:1-7, ellos dejaron de obedecer a Dios porque no les agrado recibir instrucción, no quisieron depender de alguien y mucho menos sujetarse a su voluntad. Esto me suena familiar, es lo que cada uno de nosotros queremos ser: Autónomos, Egocéntricos y Orgullosos, al tomar esa decisión confiaron en su propia sabiduría, en sus propias fuerzas sin saber que depositarían su confianza en una voz extraña (Satanás) y vendrían a ser esclavos pero del enemigo, esto es, no siguieron confiando en Dios. Esta es la confianza de la que hablo, confiamos más en lo que puedan decir los demás, en lo que yo pienso y siento. Ignorando por completo el consejo de Dios porque no le tengo confianza. Si escucharon bien, no le tenemos confianza a Dios y por eso ignoramos su consejo.

En el equipo debemos tener la confianza puesta en Dios, esto es, recordar que trabajamos para Glorificar a Dios y la voz que debemos seguir es la que está en Su Palabra. La confianza entre los miembros del equipo depende de que hagamos la voluntad de Dios y no la nuestra.

Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.

Proverbios 3:5-6

3. COMPROMISO. Para entender el compromiso hay que tomar en cuenta el llamado que hizo el Señor Jesús en Lucas 9:23, dejar de ver primero por mí, dejar de ser el centro de atención, hacer un lado el orgullo, la vanidad, el egocentrismo, la autonomía en una palabra el YO.

Para poder comprometerme con amor, con gozo, con entusiasmo, en paz, las veces que sean necesarias, la actividad que me pidan si dejó de pensar tanto en mí, y si hubiera momentos con desanimo debo recordar que lo hago para la Gloria de Dios y para Extender el Reino Colosenses 3:23. Si personalmente tengo compromiso, este se reflejará por medio del trabajo en equipo. Si los miembros tienen presente este pasaje podremos trabajar apoyándonos unos a otros, esforzándonos en dar lo mejor de nuestras capacidades, habrá la disposición de aprender o desarrollar nuevas habilidades, recordando que es para la gloria de Dios (lamina 4-3).

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

Isaías 26:3-4

Los requisitos para trabajar como un solo equipo (cuerpo) en la iglesia Getsemaní son (lamina 5):

1. Que cada miembro tenga una buena Comunicación con Dios, para poder relacionarnos como iglesia.

2. Que cada miembro Confié que Dios es todo en todo, para tener la misma FE como fundamento en la iglesia.

3. Si cada miembro tiene una buena comunicación con Dios, tendrá confianza en Dios y como resultado un Compromiso a la obra de Dios, en la iglesia.

Compromiso (discípulo) = Comunicación (relación) + Confianza (dependencia)

III ¿Cómo puedo ser un mejor miembro del equipo? Lamina 5

1. Viviendo las respuestas correctas a las preguntas anteriores.

2. Buscando el Ministerio correcto para servir.

En el pasaje de Romanos 12:6-8, reconocemos que no todos tenemos la misma medida de fe, no todos tenemos los mismos dones, pero todos tenemos más de un don de acuerdo a la Gracia dada por Dios. En esta gracia están incluidos los dones con los que nacemos, los dones adquiridos o aprendidos y los dones espirituales. Para reconocer o encontrar cuál es nuestro don debemos:

a. Tener facilidad o habilidad para desarrollarlo (hablar, escuchar, servir, administrar, escribir, exhortar, orar, enseñar, predicar, pintar, diseñar, cantar, dirigir, programar, entre muchas otras)

b. Amar el don que tenemos (desearlo hacer todo el tiempo, no te cansa, no te fastidia, no es carga, anhelas compartirlo y enseñarlo)

c. Dar buenos resultados porque es de bendición para Dios, para mí y para los que sirvo por lo que crece, se fortalece y da fruto.

d. No desanimarnos a la primera o por cualquier comentario o situación que viva por ejercer el don que Dios me da.

3. Capacitándome para el mejor desempeño.

Por último voy a tomar el pasaje de la parábola de los talentos Mateo 25:14-30, tres siervos con talentos en diferentes proporciones, el que recibió cinco talentos invirtió, fue creativo, trabajo y fue recompensado, el que recibió dos talentos también invirtió, tuvo ánimo, trabajo y fue recompensado. Pero el que recibió un talento lo escondió, fue negligente, no trabajo y no fue recompensado por el contrario se le quito. Quiero plantear dos enseñanzas porque creo que todos entraremos en estas:

a. Para quienes quizá podemos decir que no tenemos los mejores dones humanamente hablando, como no canto, no toco instrumento, no predico, no enseño, no soy oficial de la iglesia, mi único don es orar o platicar porque ya soy de la tercera edad o soy muy pequeño en el evangelio. Dios no llama a capacitarnos y poner así sea el único talento a su servicio para no ser negligentes o perezosos.

b. Quizá podamos decir tengo los mejores dones toco un instrumento, canto, soy oficial, predico y piense que ya llego a la cima no hay por qué preocuparse. Está cayendo en vanidad y orgullo sin darse cuenta que desea ser servido y quiere la gloria. Muy contrario a lo que enseño el Señor Jesús aprender de mi que soy manso y humilde de corazón. Puedo tener los mejores dones pero si no he aprendido la humildad no puedo servir para el Señor.

Recordemos que todo apunta a ser verdaderos servidores de Dios, a través de los siguientes principios que no debemos olvidar.

ü Llegar a conformarnos a la imagen de Dios, ser discípulo de Cristo.

ü Extender el Reino de Dios, predicar el evangelio.

El tema del día hoy me llamo la atención porque para poder cumplir con el propósito como cuerpo de Cristo es necesario trabajar en equipo en la iglesia Getsemaní, será necesario tomar muy en serio todas las enseñanzas recibidas por mis hermanos en las semanas pasadas ya que cada una de ellas está enfocada a nuestra vida personal en todos los aspectos, pero si aun no hemos transformado alguna parte de nuestra vida será importante que la entreguemos en la manos de Dios y nos esforcemos por unirnos al cuerpo para trabajar en el engrandecimiento del reino desde esta iglesia.

¿Quieres tener compromiso con Dios? se un discípulo

¿Quieres tener confianza con Dios? escucha y obedece su consejo

¿Quieres una comunicación con Dios? ten una relación personal con ÉL

AMEN.

Teléfono
5554 8161
Fax
5554 8161
Dirección postal
ALLENDE 139, ESQ. LONDRES, COL. DEL CARMEN, DELEGACION COYOACAN, C.P. 04100, MEXICO, D.F.
Correo electrónico
Información general: webmaster@inpgethsemani.org.mx