Somos la Iglesia Nacional Presbiteriana "Gethsemaní", una comunidad renovada por el Espíritu Santo y formada por creyentes que desean servir a Dios y a la comunidad que nos rodea. Esta Iglesia es un huerto de descanso, paz y consolación para ti y todo aquel que lo necesite.

LA SEXUALIDAD COMO DON DIVINO

Hemos estado trabajando sobre temas de la familia, con el propósito de proveer elementos bíblicos y pastorales que ayuden a los integrantes de una familia a resolver sus problemas y enfrentar sus desafíos. El tema anterior se trató del Matrimonio fundado sobre la roca, el tema de hoy, es muy similar. Abordaremos la sexualidad desde los fundamentos que rigen la vida sexual del ser humano, en este caso, los principios bíblicos.

La sexualidad verdadera está bajo los propósitos de Dios, si queremos una sociedad nueva, con bases sólidas que la dirijan hacia los propósitos de Dios, entonces debemos de asumir el compromiso de vivir primeramente los principios que marca la Palabra para cumplir con la voluntad de Dios, que todos nos rijamos bajo una misma ley, que es el Evangelio.

En el principio de la creación, Dios hizo todas las cosas buenas en gran manera, en el aspecto físico y ético, y esto incluye la sexualidad. A las personas adultas, les da pena hablar o escuchar sobre la sexualidad, porque en la antigüedad se veía como tabú, como si fuera algo pecaminoso. Incluso algunos cristianos justifican la pecaminosidad del sexo con el Salmo 32 que dice: “en pecado me concibió mi madre”.

Pero la Biblia nos habla de todo lo contrario, la sexualidad es parte de la creación y por tanto es bueno. Sin embargo, el pecado humano distorsionó la esencia de la sexualidad y la pervirtió degradándola lo más bajo de los instintos y pasiones humanas. Como ejemplo les enumero los 7 pecados capitales de la sexualidad:

La Homosexualidad: Es la orientación sexual con su mismo sexo, en mujeres se le conoce como lesbianismo. Existe una controversia entre científicos si es una situación genética o parte del comportamiento. En general se afirma que es un estado que surge desde la pubertad y adolescencia cuando se define la personalidad y la orientación sexual de la persona. En un estudio serio de investigación se determinan varios tipos de homosexualidad.

La Bisexualidad: Son las personas que mantienen relaciones sexuales con parejas de ambos sexos. Es muy común el problema en matrimonios donde ha habido infidelidad por parte de uno de los cónyuges pero alguien de su mismo sexo. Se dice que en EE. UU. dos de cada cinco hombre casados tiene relaciones homosexuales, en algunos casos son relaciones temporales o casuales y en otros, duraderas.

El Intercambio de parejas: Es cuando dos matrimonios o parejas estables se ponen de acuerdo y en un acto sexual, intercambian la pareja. Esto sucede sólo en común acuerdo. 2 de cada 5 parejas que intercambian, se conocen y hasta tienen cierta amistad, el resto participan en un programa de intercambio donde ofrecen ayuda psicológica antes y posterior al intercambio.

La Prostitución: Es el fenómeno social más antiguo de la sociedad, desde la antigüedad no sólo se practicaba como un preludio en el varón ante el matrimonio para que llegara más adiestrado. También llegó a ser parte de las prácticas religiosas. En nuestros tiempos se dan en todos los niveles socioeconómicos con fines comerciales o con la finalidad de conseguir un puesto o aumento de sueldo. En las empresas privadas y públicas se practica mucho, en el medio artístico se da y por supuesto también en el matrimonio, con la finalidad de conseguir un beneficio personal.

La Violación: Es forzar a una persona a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad, puede ser por medio de la violencia o por medio de la manipulación psicológica. Las mujeres y los niños son los blancos principales de la violación.

El Acoso Sexual: Es la hostigamiento y la presión a que una persona seda a tener relaciones sexuales con un superior en funciones. Se da mucho en las escuelas, en las empresas y también en el hogar. Cuando es el padre o la madre, se le conoce como incesto.

El Adulterio: Es el problema que estamos abordando, la infidelidad de una de las partes en el matrimonio, el tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Vean estas estadísticas:

- El 72% de las 56 sociedades más importantes del mundo, la infidelidad es altamente frecuente.

- Según una encuesta reciente, el 37% de los hombres casados admite haber tenido relaciones sexuales fuera de su matrimonio. Estos datos son alarmantes, sobre todo porque “en los países latinoamericanos las estadísticas de infidelidad han aumentado”. En EE. UU. el 60% de los hombres son infieles y el 40% son mujeres.

- La nueva modalidad de infidelidad se da por internet, Un reciente estudio de marqueze.net aporta los siguientes datos del comportamiento social en Internet en el ámbito de relaciones de pareja por parte de los españoles es el siguiente:

· Un 46% de internautas españoles afirma haber cometido infidelidades en la red.

· El 60% de los que chatean considera el cibersexo como una relación sexual completa.

· El 80% afirma que el cibersexo aporta un enriquecimiento como complemento a una relación sexual plena.

Primero debes de entender cuál el plan de Dios en la sexualidad. Esto tiene que ver con el propósito de Dios para tu sexualidad. Si no lo entiendes, difícilmente estarás propicio a caer, se requiere de mucha fuerza de voluntad para no caer, pero recuerda que la Biblia dice que el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil. Lo primero que debes aprender…

La sexualidad es un don de Dios.

Dije al principio que la sexualidad es parte del proyecto creacional de Dios, él nos hizo a su imagen y semejanza, al hacernos, nos hizo seres sexuados, desde que nacemos hasta que morimos. ¿Quiere decir que Dios tiene sexo? No. Desde la eternidad, aún antes de que existiera todo lo que existe, Dios no estaba solo, él se tenía a sí mismo, él mantiene una perfecta relación con el resto de la trinidad, porque los tres son uno. Cuando él nos hizo, nos hizo con la capacidad de relacionarnos unos a otros, de vincularnos en afecto, en familiaridad, en compañerismo, en comunicación, en intercambio de experiencias, todo esto es posible por medio de la sexualidad. La sexualidad está por encima del sexo, es más que esto. La sexualidad es la forma en que nos relacionamos todos, como hombres y como mujeres, la forma en que vemos el mundo, la forma en como nos comunicamos, nuestra personalidad, la interacción social, la misma socialización, es parte de nuestra sexualidad, no la podemos separar de nosotros mismo. Por eso, lo que Dios creó, lo hizo perfecto y bueno, pero fue la entrada del pecado que hizo que lo bueno se corrompiera.

La mejor expresión de nuestra sexualidad es a través del sexo, del coito con nuestra pareja, porque en un acto sexual entran en juego de manera simultánea, nuestra personalidad, nuestros valores, nuestros sentimientos, emociones, es comunicación sin palabras. Es el cuerpo entero, los gestos; es la fusión de nuestro yo con el otro. Por eso, el acto sexual lo creó Dios no sólo para la procreación, sino para que tengas placer con tu cónyuge, el coito sólo está reservado para el matrimonio, Dios no aprobará las relaciones homosexuales, ni ninguna otra fuera del matrimonio como el adulterio y los que lo practican, están fuera del plan de Dios. Observa este texto: Aléjate de la adúltera; no te acerques a la puerta de su casa, para que no sacies con tu fuerza a gente extraña, ni vayan a dar en casa ajena tus esfuerzos. Porque al final acabarás por llorar, cuando todo tu ser se haya consumido… Bebe el agua de tu propio pozo… ¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¡Que sus pechos te satisfagan siempre! ¡Que su amor te cautive todo el tiempo! ¿Por qué, hijo mío, dejarte cautivar por una adúltera? ¿Por qué abrazarte al pecho de la mujer ajena? Proverbios 5:8-20.

Este es el plan de Dios para la sexualidad, esto es lo que quiere Dios que hagamos, que nos enfoquemos única y exclusivamente en la pareja que Dios nos dio. Si hay problemas en el matrimonio, hay muchas soluciones para resolverlos pero no la infidelidad. Si no hay satisfacción sexual, existe mucha orientación y consejería al respecto, pero no la infidelidad; si no hay un nivel sano de comunicación, hay técnicas de aprendizaje para fortalecer la comunicación, pero no la infidelidad; el camino menor indicado para resolver nuestros problemas, es la infidelidad. Por eso Jesús dice: Si lo que ves con tu ojo derecho te hace desobedecer a Dios, sácatelo y tíralo lejos… Si lo que haces con tu mano derecha te hace desobedecer, córtatela y tírala lejos. Es mejor perder una parte del cuerpo y no que todo el cuerpo vaya al infierno. Mateo 5:29-30.

Este texto no se aplica de manera literal, sino, gran parte de la humanidad andaría tuerta, coja o manca. Jesús dice que debes de enfocarte en personas equivocadas, sino única y exclusivamente en tu pareja. Muchas veces es el ego, el orgullo puede hacer que busques una relación extramatrimonial, pues es preferible sacrificar tu ego, que tu matrimonio y tu vida espiritual; es preferible sacrificar tu pasión equivocada, tu falsa hombría, tus sentimientos de inferioridad, tus complejos de conquistador. Identifica qué podría empujarte a una infidelidad y mejor sacrifícala, antes que tires a la basura lo que Dios ya te dio. Porque la infidelidad es menospreciar la bendición que Dios te dio, tu cónyuge es una bendición aunque tengas problemas porque fue dado por Dios.

En los propósitos de Dios, la sexualidad dentro del matrimonio tiene grandes beneficios y bendiciones, la sexualidad en el plan de Dios, nos produce crecimiento en todos los aspectos: espiritual, emocional, sexual, psicológico, personalidad. Dentro del plan de Dios.

La sexualidad promueve…

Fortalecimiento de la Integridad.

La sexualidad en el matrimonio es una realidad unificadora del ser humano e integra el cuerpo, la mente y el espíritu. La sexualidad sólo será posible vivirla de forma madura, plena y satisfactoria si llega a esta integración en la totalidad de la persona. La sexualidad en el matrimonio nos lleva a integrarnos en una sola carne, pero comienza con el corazón. ¿Acaso no saben que uno está sujeto a la ley solamente en vida? Por ejemplo, la casada está ligada por ley a su esposo sólo mientras éste vive; pero si su esposo muere, ella queda libre de la ley que la unía a su esposo. Romanos 7:1-2. Mientras vivan juntos y tengan relaciones íntimas, hay integración, la fidelidad la fortalece esa integración.

Existen formas incompletas de la vida sexual en el matrimonio que alteran su estabilidad:

- Cuando se desea el cuerpo del otro por búsqueda egoísta del placer individualista, no se piensa en la pareja sino en uno mismo, su propia satisfacción; fisiológicamente está presente en la cama, pero no entrega su mente, su vida, su corazón. Se despersonaliza la relación y se utiliza a la otra persona convirtiéndola en objeto sexual.

- Entre los esposos, cuando las manifestaciones físicas como la estimulación, las caricias, el jugueteo sexual, se ven como tabú o represión y temor a lo sexual, hacer perder el festejo del placer. En este caso se niega en la pareja los signos de la corporeidad, de la ternura y del amor. Se reprime la necesidad de manifestar el efecto por lo sensual, lo erótico.

- Cuando se comparte el cuerpo pero no el corazón o el alma. Se vive sólo provisionalmente un amor coital, pero tarde o temprano la persona se aburre y busca en otros, nuevas experiencias coitales.

La sexualidad promueve…

Exigencia de Unicidad.

La sexualidad tiene una orientación natural hacia el encuentro de la pareja. Y este encuentro sólo puede ser posible cuando el cariño mutuo los haga optar por compartir la vida misma, entregándose uno a otro en totalidad y sin restricciones. A esta integración total se le llama unicidad. La meta de la pareja cristiana es que su matrimonio esté fundado en el amor unificado que se manifiesta en la fidelidad total de ambos y la entrega para siempre de toda la vida. Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella… De igual manera, los esposos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama… Porque somos miembros de su cuerpo. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Efesios 5:25-31

Cuando la pareja vive esa unicidad, porque ha logrado ser una sola persona, un cuerpo, una mente y un espíritu, le será casi imposible la ruptura o la traición de uno al otro. Nadie que ha llegado a ser “una sola carne” puede traicionar al otro sin traicionarse así mismo. Nadie que ha llegado a ser una sola carne con otra, puede romper y alejarse sin que el otro se lleve parte de su pareja.

La sexualidad promueve…

Realización del Amor.

Sería mejor decir que la sexualidad exige “hacer o crear el amor”, pero no en el sentido de la relación sexual. Realizar el amor es hacer que exista el amor en la vida, en la historia, en la sociedad, en la cultura, en toda la realidad del hombre a nivel individual, de pareja y sociedad. La pareja tiene como misión hacer que su amor no sólo es tener hijos, significa ser creativos en la manifestación ante el mundo. El amor en el matrimonio hace que siembre existan milagros, hay perdón, ha vitalidad, hay sentido en la vida. Si hubiera infidelidad, el amor puede reparar el daño cuando hay arrepentimiento y cambio de actitud del infractor.

Termino con un texto que te motivará a cuidar tu matrimonio: Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. Hebreos 13:4.

Pastor Alberto Arenas Mondragón

UN MATRIMONIO FUNDADO SOBRE LA ROCA

Mat 7:24-27 El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme. Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme. "Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo digo es como una persona tonta que construyó su casa sobre arena. Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida". El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme. Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme. "Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo digo es como una persona tonta que construyó su casa sobre arena. Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida".

Hablar sobre el matrimonio y la familia, son temas que nos interesan por la urgencia de abordar y solucionar problemas que se presentan dentro del seno familiar. Existen ciertas problemáticas que debemos abordar acerca del matrimonio y en la familia en general:

  1. El control de los roles en la vida familiar
  2. La falta de compromiso unos con otros
  3. La falta de respeto a la individualidad
  4. La crisis de autoridad
  5. La falta de amor entre los miembros

En la creación, Dios estableció un proyecto óptimo para las relaciones de un hombre y una mujer en el plano del matrimonio y la familia. En los dos relatos de Génesis, se marca el modelo creacional y funcional para el ser humano.

Ahí encontramos el concepto bíblico fundamental de la persona humana y de su valor: hombre-mujer hechos a imagen y semejanza de Dios, entendiéndose por ello que Dios ha dejado algo de sí mismo en el ser humano, lo cual le da una dignidad especial.

I. La Creación del Matrimonio.

Cuando Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, los hizo con igualdad y al mismo tiempo, diferentes.

  1. Seres Iguales:

Génesis 1:26-27 …y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.» Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó. La igualdad es percibida en el texto de Génesis al menos en tres aspectos:

a. En su Condición. Ambos son hechos a imagen y semejanza, en ambos deja su huella divina. Esta igualdad les permite relacionarse. Si el uno no ve en el otro la imagen de Dios, entonces la posibilidad de relacionarse y, en consecuencia, de comunicarse desaparece, pues ya no se ven como iguales. La condición de igualdad les permite respetarse hombre y mujer.

b. En su Vocación. Ambos reciben el mandato de señorear la tierra, a ambos Dios les confía la tarea de la mayordomía de la creación; a ambos Dios les confía, les encarga la reproducción y el cuidado de los hijos, así que ambos se necesitan.

c. En su Satisfacción. Hombre y mujer son hechos de tal manera que la mutua aceptación, recibimiento y goce son posibles. Para su satisfacción, hombre y mujer se aceptan.

  1. Seres Diferentes:

Su diferencia le permite individualidad y crecimiento. Su diferencia puede apreciarse sobre todo en su sexualidad y en su complementariedad.

a. Hombre y mujer son creados seres sexuales varón y mujer. Esta diferencia no radica únicamente en su constitución física, sino también en su forma de ser, de percibir el mundo, de reaccionar, a un nivel en donde ambos aprecian el ser distintos.

b. La diferencia sexual da a lugar a la diferencia funcional, entendida en términos de complementariedad y no de competencia. El uno tiene lo que el otro carece y viceversa. Esta diferencia hace posible el enriquecimiento mutuo, la eficiencia y el desarrollo de una relación funcional entre hombre y mujer.

Una vez creados, hombre y mujer son vistos por Dios como “buenos en gran manera”. Notemos que el texto bíblico intencionalmente atribuye estas diferencias a la Creación, es decir, el diseño de Dio, y no las ve como estructuradas por la cultura.

II. La Ruptura del Proyecto Divino.

Génesis 3 nos muestra a una humanidad que cruzó las fronteras trazadas por el Creador, lo cual repercutió en la experiencia de distorsión de la imagen de Dios. El ser humano pretendió dejar la imagen de Dios para convertirse en Dios y esto significó la entrada de la muerte Génesis 2:17 Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás.» la cual afectó la capacidad de relación del ser humano. Ahora, hombre y mujer se esconden de su Creador aunque continúan oyendo su voz, no porque Dios se muestre condenatorio, sino porque el hombre y la mujer ya no pueden aceptarse a sí mismo, son conscientes de que estaban desnudos.

Ahora se acusan y se distancian, es decir, ya no se ven como iguales el efecto se ve en el manejo de las diferencias; estas pierden, su carácter de idoneidad y complementariedad y se convierten en motivo de conflicto. La mujer, antes vista como compañera, ahora es la causa del problema: “… la mujer que me diste por compañera…” (3:12). El varón deja de ser el compañero que la miró acertadamente, conforme al proyecto de Dios y, en consecuencia, la recibió (2:23); ahora se convierte en un ser acusador, incapaz de asumir su responsabilidad y manejar su autonomía; la autonomía de la mujer quedará sujeta a la autonomía del varón. La caída, entonces, afectó la base misma del matrimonio y la familia.

III. Dios Reconstructor del Matrimonio.

Dios concibió un plan de redención para la humanidad anunciando ya en el mismo contexto de la caída Génesis 3:15 Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastará la cabeza, pero tú le morderás el talón.»

La presencia de Jesucristo en la historia marca el advenimiento de una nueva era, el Reino de Dios, que viene a restaurar la imagen de Dios en el nuevo ser humano.

La nueva era en Cristo rompe con las divisiones dadas a lo largo de la historia (etnia, educación, sexo, clase, etc.) desaparecen, porque en Cristo “ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer” Gálatas 3:28.

A través del Reino, Dio ha traído un modelo y recursos que servirán como instrumentos para restaurar y reconstruir al matrimonio.

  1. El Modelo.

La base la encontramos en Efesios 5:21-33, donde Pablo hace una relectura de Génesis 1 al 3. Sostiene la igualdad y la diferencia del hombre y la mujer que los lleva a la experiencia de la unión: “y los dos serán una sola carne” (5:31). Lo novedoso de la reflexión de Pablo es que pone la relación de Cristo en la Iglesia como modelo a seguir en la vida matrimonial.

a. Implica un Motivo: Efesio 5:25 Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella. El trato entre esposo y esposa está mediado por el amor. El hombre ve en la mujer un motivo de amor, así como Cristo ve la Iglesia. El hombre está llamado a amar a la mujer, así como Cristo amó a la Iglesia. Este amor es una acción, una decisión de la voluntad del otro que provoca en mí acciones y no sólo sentimientos. Amar es entrega, estar dispuesto a entregar mi ser para valorarme y valorar al otro, hago disponible lo que soy y mi presencia para que el otro cuente conmigo, y en ese encuentro ambos hallamos la realización.

b. Ofrece un Ideal: el hombre ha de buscar para la mujer lo que Cristo busca para la Iglesia: Efesios 5:26-27 santificarla… a fin de lograr una Iglesia gloriosa, sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante”. Queda descartado el buscar una sirvienta, oficinista, un objeto de satisfacción sexual particular o una madre para sus hijos. Al formar una sola carne, busca la promoción de ella, es decir, el estímulo para su crecimiento y la conservación de su identidad. Sólo así el varón inspirará respeto (5:33) en su mujer y ésta, a su vez, valorará al hombre.

c. Brinda una Estructura: Efesios 5:23 Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. El marido es cabeza de la mujer, pero cabeza en griego no significa jefe, autoridad o liderazgo y sometimiento. En el N. T. cabeza es metáfora que usó Pablo para referirse como “origen” o “fuente de vida”. La función de la cabeza es hacer que el cuerpo crezca, se nutra y se desarrolle. Es la fuente de vida la que permite el crecimiento. El cuerpo responde al crecer en el amor. De la manera que Cristo es cabeza de la Iglesia para hacerla crecer en amor, cuidado y alimento, así el hombre debe ser con su mujer. Al llamar al hombre cabeza, el Espíritu Santo está reconociendo que el varón es la fuente original de la vida de la mujer en la creación, el instrumento de vida.

Pastor Alberto Arenas Mondragón

Las Mujeres que nunca sonríen


LAS CUATRO VIRTUDES DE LA MUJER

Proverbios 31:10-31

En los temas que estamos tratando sobre el Fortalecimiento y Acompañamiento de la Familia hemos dedicado dos mensajes sobre la mujer, no porque exista una influencia feminista en la iglesia, o porque está a la moda. Sino porque debemos reconocer que desde la entrada del pecado, la mujer ha sido discriminada y a violentada de distintas maneras.

Por otro lado, no todas las formas de exclusión son mecanismos de violencia, también existe la violencia pasiva. Esta también es peligrosa como las demás. La cultura ha establecido diversos estereotipos preestablecidos que marcan las funciones o los roles de los hombres y de las mujeres para que funcione la sociedad.

Sin embargo, debemos recordad que todo mecanismo cultural de una sociedad que impone los roles de los hombre y la mujeres, son de carácter local y temporal. Es decir, lo que funciona en una sociedad latinoamericana, seguramente no funcionará del todo en una sociedad europea o hindú. De la misma manera, lo que funcionó hace unos treinta años en una sociedad, posteriormente entra en decadencia y no todos lo practican.

Una de las maneras en que históricamente la cultura ha determinado el papel de la mujer en la sociedad. Por mucho tiempo se consideró que la tarea principal de la mujer es criar a sus hijos, hacer la comida y no salir de su casa. Así que estudiar, prepararse, trabajar o trascender en la sociedad, no era algo concebible hace 40 años atrás.

Lo que hoy veremos es las áreas principales que conforman la naturaleza de una mujer, estas áreas de la naturaleza del género femenino, están basado en los estudios elaborados por Toni Wolff, una de las primeras discípulas de Karl Jung quien realizó estudios del género femenino incrustado en las culturas de diversas épocas. Por otro lado, veremos que estos estudios, en realidad, están reflejados en la Palabra de Dios.

Si analizamos con cuidado el texto de Proverbios 31 podremos encontrar cosas en el rol de la mujer que rompo el paradigma de la cultura de su época. De hecho, Proverbios 31, como texto agregado posteriormente, apareció para romper la estructura familiar y cultural de la época, en una sociedad judía donde las mujeres tenían prohibido estudiar y trabajar, sólo criar hijos y atender marido.

Áreas de la Mujer Virtuosa:

1. Área Maternal.

Se caracteriza por ser una mujer de cuidados hacia su familia, se preocupa por aquellas cosas que no se ha desarrollado, o la que están por gestarse; manifiesta instinto de protección, crea espacio y provee seguridad a los suyos; está dispuesta a darlo todo, incluso renunciar a sí misma por sus hijos.

Se corre el peligro de caer en extremos como la sobreprotección angustiosa hacia los hijos; posesionarse sobre la vida, intereses y preferencias de sus hijos (hasta cuándo y con quién deben de casarse); renuncia a desarrollarse como mujer, y también llega a renunciar a la pareja; piensa que sólo nació para ser madre y se siente vacía sin sus hijos. El modelo implantado en nuestra cultura para resaltar la maternidad en México, es la Virgen de Guadalupe (como modelo distorsionante de la maternidad).

Veamos cómo ejercer esta área la Mujer Virtuosa.

Proverbios 31:14-15, 21, 27-28 Cual si fuera un barco mercante, trae de muy lejos sus provisiones. Antes de amanecer se levanta y da de comer a sus hijos y a sus criadas. No teme por su familia cuando nieva, pues todos los suyos andan bien abrigados. Está atenta a la marcha de su casa, y jamás come lo que no ha ganado. Sus hijos y su esposo la alaban

Es una mujer que cumple perfectamente su rol como madre en una cultura demandante como única función, pero lo realiza no abandonándose, ni sacrificándose por nada, porque su familia, la reconoce como alguien que promueve el desarrollo integral de los suyos.

En las Escrituras encontramos varios ejemplos equilibrados de esta función en las virtudes de las mujeres.

Ø MARÍA la madre de Jesús simboliza el área maternal.

ü Anuncio del nacimiento de Jesús (Lucas 1:26-38).

ü Cuando buscaba a Jesús con sus hermanos (Marcos 3:31-35).

ü Cuando fue recibida en la casa de Juan (Juan 19:25-27).

2. Área Sensual.

Se caracteriza por funcionar como la amante de su pareja, manifiesta sin inhibiciones su sexualidad, sus deseos y fantasías que busca la satisfacción de sus necesidades sexuales y satisfacer a su compañero.

Los modelos perpetuados en la sociedad del tipo de mujer en esta área es Mariline Monroe y María Félix.

Proverbios 31:11-12; 22-23; 28 Su esposo confía plenamente en ella, y nunca le faltan ganancias. Brinda a su esposo grandes satisfacciones todos los días de su vida. Ella misma hace sus colchas, y se viste con las telas más finas. Su esposo es bien conocido en la ciudad, y se cuenta entre los más respetados del país. Sus hijos y su esposo la alaban.

Es una mujer que libremente expresa su sexualidad, tiene una perfecta comunicación con ella, de lo contrario, no diría que su esposo confía plenamente en ella. No sólo es madre, es una amante de su esposo, sin inhibiciones.

Ø PRISCILA la esposa de Aquila es un ejemplo de una amante que viaja con su esposo a cumplir con la misión de la iglesia (Hechos 18:2; 18:18; Romanos 16:3)

3. Área Intelectual-Ejecutiva.

Se caracteriza por ser una mujer emprendedora, capaz de valerse por sí misma y reproducirse hacia los demás; es creativa, tiene la capacidad de emprender un negocio y tener éxito; está dispuesta a competir con los demás para alcanzar su sueños como mujer.

El modelo extremo que tenemos al alcance es Silvia Pinal.

Proverbios 31:13; 16-19; 24-25 Va en busca de lana y lino, y con placer realiza labores manuales. Inspecciona un terreno y lo compra, y con sus ganancias planta viñedos. Se reviste de fortaleza y con ánimo se dispone a trabajar. Cuida de que el negocio marche bien, y de noche trabaja hasta tarde. Con sus propias manos hace hilados y tejidos. Ella hace túnicas y cinturones, y los vende a los comerciantes. Se reviste de fuerza y dignidad, y el día de mañana no le preocupa.

Es una verdadera empresaria, con alta dirección estratégica que es capaz de cerrar negocios, viaja, para mejorar sus inversiones y no pierde dinero. Aquí se cae el mito que las mujeres no son buenas para el negocio, tan solo es entender que las principales firmas ejecutivas, varias de ellas, son dirigidas por mujeres.

Ø En el Nuevo Testamento tenemos un magnífico ejemplo en Lidia, quien era empresaria porque vendía telas y además fue la primera pastora de la Iglesia de los Filipenses en su casa (Hechos 16:11-15).

4. Área Espiritual.

Se caracteriza por ser sensible a la religión, la fe y las necesidades humanas; manifiesta comprensión y servicio altruista a los desfavorecidos; manifiesta constantemente los valores de la honestidad, compasión, solidaridad y compromiso.

El modelo manifestado es la Madre Teresa de Calcuta.

Proverbios 31:15, 20, 26 Antes de amanecer se levanta y da de comer a sus hijos y a sus criadas. Siempre les tiende la mano a los pobres y necesitados. Habla siempre con sabiduría, y da con amor sus enseñanzas.

Es una mujer que es movida por la misericordia y el amor, además de un alto sentido de servicio comunitario. Su espiritualidad no sólo se enfocaba a la comunión con Dios, que sin duda, lo incluye; pero su espiritualidad se enfoca en apoyo a su prójimo, el dar testimonio de apoyo solidario a las necesidades de los demás.

Ø Un ejemplo notable fue Loida y Eunice simbolizan el área espiritual por ser las forjadoras espirituales en la fe de Timoteo (1 Timoteo 1:5; Hechos 16:1).

La Palabra de Dios nos muestra que Dios tiene un plan magnífico para la mujer contemporánea. La creó no sólo para ser madre de sus hijos, sino que pudiera disfrutar en su totalidad se esencia de mujer, viviendo en equilibrio sus cuatro áreas.

La mujer que tiene a Jesucristo en su corazón, tiene la posibilidad de que el Espíritu Santo transforme su vida para mantener en equilibrio de sus cuatro virtudes.

Fuente: Pastor Alberto Arenas Mondragón

El Ministerio Ordenado de la MUjer en la Iglesia Local


LAS MUJERES, ¿INCLUIDAS O EXCLUIDAS?

El tema de las mujeres sigue siendo un punto de partida para reflexionar sobre diversos aspectos y problemáticas que siguen ocurriendo en distintos espacios. En el arranque de la serie de temas sobre “El fortalecimiento y acompañamiento de la familia”, abordaremos varios temas de interés en la actual sociedad y modernidad. Pero no los abordaremos desde las perspectivas o filosofías de la vida pública, ni necesariamente como punto de partida, las teorías psicoterapéuticas. Comenzaremos siempre nuestro análisis desde los fundamentos bíblico-teológicos de la familia y el matrimonio; esto no excluye que pidamos ayuda a las diversas disciplinas científicas que sin duda, nos iluminarán para su mejor comprensión y tratamiento de los temas.

Tratando de responder a la pregunta del título del primer mensaje, tendríamos que preguntarnos: ¿incluidas o excluidas de qué cosa? Pero esta segunda pregunta parecería que da por hecho que no hay evidencia sobre la exclusión. Así también deberíamos preguntarnos si realmente hay una inclusión en las diferentes esferas de la vida.

1. Excluidas en la historia.

Sin duda, la exclusión es un hecho histórico que nunca nos vamos a sacudir, hay distintas formas de exclusión, por cuestiones económicas, culturales, étnicas, religiosas, políticas, por género. Este último es el más evidente, porque se combina con los anteriores. La exclusión de la mujer se transforma en violencia. El que haga un acto de exclusión en la mujer sobre cualquier causa, es un acto de violencia.

Existen varios tipos de violencia contra la mujer:

I. Violencia Psicoemocional: Toda acción u omisión dirigida a desvalorar, intimidar o controlar sus acciones, comportamientos y decisiones, consistente en prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, insultos, amenazas, celotipia, desdén, indiferencia, descuido reiterado, chantaje, humillaciones, comparaciones destructivas, abandono o actitudes devaluatorias, o cualquier otra, que provoque en quien la recibe alteración autocognitiva y autovalorativa que integran su autoestima o alteraciones en alguna esfera o área de su estructura psíquica;

II. Violencia Física: Toda acción u omisión intencional que causa un daño en su integridad física;

III. Violencia Espiritual: Toda acción u omisión intencional que causa un daño en su integridad espiritual dentro de la iglesia o la religión que libremente haya escogido para desarrollarse amplia y libremente en su derecho de libertad de conciencia, así también para participar de todos los beneficios espirituales, cargos, comisiones, oficios y otros contemplados en la religión;

IV. Violencia Patrimonial: Toda acción u omisión que ocasiona daño o menoscabo en los bienes muebles o inmuebles de la mujer y su patrimonio; también puede consistir en la sustracción, destrucción, desaparición, ocultamiento o retención de objetos, documentos personales, bienes o valores o recursos económicos;

V. Violencia Económica: Toda acción u omisión que afecta la economía de la mujer, a través de limitaciones encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones económicas, en la restricción, limitación y/o negación injustificada para obtener recursos económicos, percepción de un salario menor por igual trabajo, explotación laboral, exigencia de exámenes de no gravidez, así como la discriminación para la promoción laboral;

VI. Violencia Sexual: Toda acción u omisión que amenaza, pone en riesgo o lesiona la libertad, seguridad, integridad y desarrollo psicosexual de la mujer, como miradas o palabras lascivas, hostigamiento, prácticas sexuales no voluntarias, acoso, violación, explotación sexual comercial, trata de personas para la explotación sexual o el uso denigrante de la imagen de la mujer;

VII. Violencia contra los Derechos Reproductivos: Toda acción u omisión que limite o vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y voluntariamente sobre su función reproductiva, en relación con el número y espaciamiento de los hijos, acceso a métodos anticonceptivos de su elección, acceso a una maternidad elegida y segura, así como a servicios de atención prenatal, así como a servicios obstétricos de emergencia.

VIII. Violencia Feminicida: Toda acción u omisión que constituye la forma extrema de violencia contra las mujeres producto de la violación de sus derechos humanos y que puede culminar en homicidio u otras formas de muerte violenta de mujeres. (http://www.relacionesconstructivas.org/index.php?option=com_content&view=article&id=21&Itemid=40 )

Como puedes ver, cada una de este tipo de violencia tiene la finalidad de excluir a la mujer de cualquiera de sus derechos en cualquier área de la vida. A lo largo de la historia de los derechos humanos, los que más difíciles han sido por conquistar son los de las mujeres. En 1953 se logró que las mujeres tengan el derecho del voto.

En México, según la ENDIREH (Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares) 2003 y la ENDIREH 2006. Las prevalencias de los tres tipos de violencia –la sexual, la emocional y la económica- en 2006 presentaron un descenso significativo respecto a las registradas en 2003. La violencia sexual pasó de 7.8% a 6%; y tanto la violencia emocional como la económica bajaron de 35.4% a 26.6% y de 27.3% a 20.1%, respectivamente. En contraste, la prevalencia de la violencia física se incrementó de 9.3% a 10.2%. (Castro, Casique y Serrano, 2008:69)

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Las estadísticas muestran que de los cuatro tipos de violencia contemplados en la ENDIREH 2003, la más alta por el número de mujeres que así lo declararon fue la emocional con 7 474 242 mujeres, es decir 38% del total de mujeres de 15 años y más con pareja residiendo en la misma vivienda. La violencia emocional, además de estar presente en las otras categorías, es la única que puede presentarse de manera aislada. Esta constituye en sí un proceso real de destrucción moral que puede conducir a la enfermedad mental o incluso al suicidio. (ENDIREH, Marco Conceptual:17) Además su identificación es la más difícil de percibir ante el uso de metáforas y la «ausencia de evidencias».

Catalogar los diferentes tipos de violencia y definir sus límites, constituye un problema que sugiere en ocasiones soluciones un tanto relativas en su medición, debido a la interrelación que existe entre estos, ejemplos claros son la violencia física o sexual que impacta de manera directa en las emociones de las mujeres. Por su parte, la violencia emocional puede causar problemas de salud –psicofísicos– ante la somatización inconsciente de gestos y palabras hirientes.

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Las normas y valores que se trasmiten a hombres y mujeres a través de las instituciones sociales, familia, escuela, iglesia y medios de comunicación, influyen en la percepción de la violencia familiar como un asunto privado y a fin de cuentas justificable debido a la “socialización” a través de la cual la mujer aprende que la violencia es normal, cree que no puede hacer nada para evitarla o impedirla y cree que no tiene derecho a exigir la no violencia.

Riquer Florinda y Roberto Castro (2008) sugieren las hipótesis de que “quizás hemos descubierto que las distintas expresiones de la violencia de género responden a lógicas diferentes, desde las que se organiza y reproduce la dominación masculina. Esto podría significar que, mientras la violencia en la pareja probablemente responde a la lógica social de la reproducción del parentesco, de los grupos domésticos y de la familia, el acoso y el hostigamiento sexual obedecen a la lógica de producción y reproducción de las instituciones en las que se enmarcan, en concreto, las productivas; y la violación y el feminicidio quizás responden a la lógica social de producción y reproducción de las relaciones de poder con mayúsculas”.

Castro, Casique y Serrano (2008: 97) analizan la ENDIREH 2006 y confirman un efecto significativo del poder de decisión de las mujeres en todos los tipos de violencia. “Un incremento unitario en el valor del índice implica un aumento de 26% en el riesgo de violencia emocional y de 24% en el de violencia económica. Al mismo tiempo, el riesgo de violencia física se reduciría en 49% y el de violencia sexual en 72%”.

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En la sociedad ha habido una evolución muy paulatina sobre los derechos civiles de las mujeres. ¿Cómo ha sido en las iglesias? Más del 70% de la población de los asistentes en las iglesias son mujeres. Pero existen iglesias que no permiten que las mujeres suban al estrado a predicar o dar un aviso, únicamente varones; en otras no les permiten usar pantalones, aretes o maquillaje; en otras las mujeres se sientan juntas en una sección distinta a los varones; en otras no les permiten participar en ministerios u oficios.

Todas estas posturas se escudan en textos bíblicos principalmente en las cartas paulinas, donde los usan de manera literal y fuera del contexto, sin investigación exegética.

2. Incluidas en el proyecto de Dios.

Muchas veces los creyentes pensamos que vamos en caminos correctos y la realidad es que nos distanciamos del proyecto de Dios. Muchos justifican la exclusión de las mujeres al afirmar que ellas no están en el plan de Dios, porque Jesús no escogió mujeres como apóstolas. El papel de las mujeres cristianas dentro de la iglesia es uno de los temas más urgentes de nuestro tiempo, porque tiene que ver con la participación de más de la mitad del Cuerpo de Cristo aquí en la tierra. Ningún cuerpo es sano sin más de la mitad no está funcionando correctamente según sus propósitos. En América Latina y especialmente en México, este tema está siendo debatido con bastante controversia.

En gran parte de Europa, Asia, África, América del Norte (EE. UU. y Canadá) y en América Latina, las iglesias reformadas y presbiterianas han superado todo tipo de exclusión sexual en el ministerio ordenado de la mujer, ordenan para los oficios de Pastoras, Ancianas y Diaconizas. El único país que se ha resistido a reconocer y ordenar mujeres para los diferentes ministerios en la iglesia es México. El cuerpo de gobierno que es la Asamblea General, ha determinado excluir a las mujeres de los ministerios ordenados y ha modificado la Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana, en que únicamente varones.

Todos estamos de acuerdo que la Biblia es la Palabra de Dios, y además es la única regla de fe y conducta, a la cual todo creyente sebe sujetarse y regular su vida. Pero el problema comienza cuando interpretamos correcta o incorrectamente la Palabra de Dios. Existe una corriente muy fuerte que niega toda participación de la mujer en la iglesia y especialmente como líder de la congregación.

En Hechos 2, el día de Pentecostés el Espíritu Santo llenó a los discípulos, capacitándolos para hablar las maravillas de Dios. En un mensaje, Pedro explicó que Dios había iniciado un nuevo periodo en la historia humana, cumpliendo la profecía de Joel 2:28-29 Después de estas cosas derramaré mi espíritu sobre toda la humanidad: los hijos e hijas de ustedes profetizarán, los viejos tendrán sueños y los jóvenes visiones. También sobre siervos y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días.

El pasaje enfatiza dos veces que tanto mujeres como hombres reciben el Espíritu Santo, y como resultado, tanto mujeres como hombres profetizarán. Este concepto significa “hablar en nombre de Dios”, y por lo tanto, mujeres y hombres hablarán en nombre de Dios. En este periodo de la plenitud del Espíritu, habrá una restauración de la igualdad entre el hombre y la mujer. El Apóstol Pablo en Gálatas 3:27-28, afirma esta igualdad como componente esencial del Evangelio: porque cuando fueron bautizados, también quedaron unidos a Cristo, y ahora actúan como él. Así que no importa si son judíos o no lo son, si son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo, todos son iguales. La igualdad rompe las barreras socioeconómicas, raciales y de género. Un ejemplo, las hijas de Felipe que eran profetizas, es decir, predicadoras (Hch. 21:9).

Por otro lado, en el mensaje de Pedro en el día de Pentecostés, realiza la base que usa para desarrollar en su carta 1 Pedro 2:4-5 la doctrina del Sacerdocio Universal de los Creyentes, que nos enseña que los hombres y las mujeres somos sacerdotes o ministros de Jesucristo que ministra la Palabra de Dios en medio de su pueblo. En el A.T. los levitas eran los encargados de llevar las liturgias y los oficios; pero Cristo rasgó el velo del lugar santísimo para que todos tuviéramos acceso libre a la Gracia de Dios.

De esta forma, el N.T. defiende que el ministerio de la enseñanza y predicación de la Palabra de Dios, así como la ministración de los medios de gracia, es para hombres y mujeres, puesto que ambos recibieron la misma salvación y la misma fe en Jesucristo.

3. Incluidas en la práctica pastoral.

El argumento que más ha pesado entre los creyentes que gustan excluirá a las mujeres, es el afirmar que el Apóstol Pablo prohibió a las mujeres enseñar a los varones. Para aclarar este punto, es importante conocer la situación social que estaba sucediendo en la Iglesia de Éfeso, a la cual está dirigida la carta de Timoteo. Pero antes debemos mencionar que Pablo en 1 Corintios 11:15 permite que las mujeres oren y profeticen (prediquen y enseñen) en público, siempre y cuando tengan sus cabezas cubiertas. Si no conociéramos el trasfondo histórico de los dos pasajes, diríamos que Pablo de contradice, primero permite y luego prohíbe.

La iglesia de Éfeso que pastoreaba Timoteo tenía un serio problema que había de resolver de inmediato. En la congregación se infiltraron falsos maestros que enseñaban herejías. Estos falsos maestros enseñaban que el matrimonio no era de Dios, que era producto del pecado, así que prohibían a los cristianos que se casaran. Parece que los falsos maestros animaban a las mujeres a abandonar sus casas y reunirse aparte, pero estos falsos maestros aprovechaban la situación para abusar sexualmente de estas mujeres que abandonaban a sus maridos, como las viudas que no se casaban bajo la influencia de esta herejía. Por esta razón Pablo, para combatir esta herejía, recomienda dos cosas: Les pide a las viudas jóvenes que se casen, críen hijos y gobiernen su casa (5:11); y que se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinados ostentosos, como corresponde a mujeres que profesan piedad. En esta última ordenanza, la razón era que con su forma de vestir no provocan sexualmente a los herejes.

Por otro lado, debido al problema serio de los herejes, no sólo abusaban sexualmente de ellas, sino que también las utilizaban para propagar su doctrina herética. Algunas mujeres que habían caído en las trampas de los herejes querían usurpar el liderazgo general de la iglesia, desplazando no sólo a hombres líderes, sino también a mujeres que tenían un cargo en la iglesia. Ante esta situación, Pablo responde “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”. Tendremos que analizar la idea que “aprenda en silencio”. El sentido de la prohibición del silencio es absoluto y total, pero es una prohibición local y temporal (limitada a Éfeso y durante este periodo), porque en otras iglesias las mujeres profetizaban y oraban en público.

La otra prohibición era que no enseñe al hombre. Pero el sentido es el mismo que el anterior, porque de la misma manera, Pablo en la carta a Tita, le exhorta a las mujeres mayores a enseñar a las más jóvenes; en la misma Ciudad de Éfeso, Apolos fue discipulado por Priscila y Aquila, con el detalle que no es casualidad el poner primero el nombre de ella, porque era la principal maestra, predicadora y apóstola. Otra evidencia, es el mismo Timoteo, fue discipulado por su abuela y su madre. Por esta razón, la prohibición era temporal y únicamente para esta iglesia, hasta que el problema de la herejía se erradique, ellas podían tomar otra vez su papel en la enseñanza y predicación de la Palabra.

Fuente: Pbro. Alberto Arenas Mondragón

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